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Crónicas del camino XII: 03/08/2009

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Inasequibles al desaliento, el equipo de Atrapados en Mongolia siguen tragando y tragando kilómetros. El día 3 de agosto dijeron adiós a tierras kazajas para internarse de nuevo en Rusia. El último tramo del camino antes de llegar a Mongolia:

La despedida de Kazajstán fue amarga, a pesar de ser un país de gente maginífica, al final tiene que haber de todo… Como os contaba ayer decidimos ir a la frontera el día 3 por la mañana y durante el camino todo fue perfecto, preguntando, como siempre, conseguimos llegar al destino. Escogimos una frontera pequeña pensando que tendríamos menos problemas, pero el caso es que al fin y al cabo las fronteras están hechas para esto: para evitar que la gente circule de un país a o otro con libertad (no me quiero imaginar el viaje con fronteras en todos los países de Europa!). Igual no nos damos cuenta, pero tanto el euro como la libre circulación en Europa son toda una invitación a viajar.

Al tema, que me lío, llegamos a la frontera hacia las 19.30 y salir de Kazajstán fue todo un drama, sobre todo por la lentitud y por un agente de aduanas en especial. Después de más de tres horas de cola pasamos al control y nos hicieron vaciar todo todo todo el  coche. Además nos hicieron abrir todas las maletas y las cajas, incluso toquetearon el ipod y las cámaras… Y cuando llegamos a la de los regalos para los niños de Mongolia (gorras, camisetas y linternas)…. el agente empezó a decir “present, present for me” y a quedarse cosas. Al final se llevó una linterna y unos guantes de la caja de herramientas y conseguimos que no nos quitasen nada más.. Eso sí, encima el tío quería firmar en el coche! Y una leche! Le dije que ya no tenía el rótulador. De hecho lo tenía en el bolsillo pero son tan inútiles que a uno no le miran nada :) . Realmente me dio casi tanta rabia como el poli de San Petesburgo.

En la parte rusa fuimos mucho más rápido y sorprendentemente fueron mucho más simpáticos. A los rusos les hace gracia mi segundo apellido, dicen que es ruso (de los Romanov de toda la vida).

Total que tras 6 horas entramos en Rusia en plena noche y con pocas perspectivas de encontrar un sitio para dormir por lo que tras avanzar unos kilómetros buscamos un sitio para acampar (ya sabéis ocio al mejor precio), y finalmente a la una y media lo conseguimos!

Mongolia esta más cerca, ya casi la podemos oler :)

Nos vemos en Ulan Bator!

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Publicado en Crónicas
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Comentarios

Bueno, chicos, en todas partes cuecen habas. Quedaos con el recuerdo de la buena gente de Kazajstan. Mongolia a la vuelta de la esquina!
A por Ulan Bator!

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