Crónicas del camino XV: 07/08/2009
Nuestros “atrapados” siguen consumiendo kilómetros, y continúan encontrando participantes del rally por el camino. Cuando decimos camino, queremos decir justamente eso… camino. No autovía, no autopistas, no carreteras, no… camino, y a veces ni eso. Es por esto que estos últimos kilómetros serán los más lentos que les quedan, donde deben avanzar con cuidado, tanto para orientarse adecuadamente, como para no sufrir demasiados percances.
Quedan pocos días para llegar a la meta, Ulan Bator donde “Jarrita” será donado, pero mientras tanto, todos podemos afirmar con convicción que ¡Jarrita no se vende!
Buenas!
Aquí seguimos en Mongolia! Nuestro primer día de ruta. Creo que ya os había dicho que en Mongolia no hay carreteras no?… Pues sigue sin haber.
En primer lugar, descubrimos que nos habíamos equivocado de camino, aunque eso era obvio porque estábamos ante una valla cerrada; lo que vimos claramente es cuál era el correcto. Así que pusimos dirección a la ciudad para buscar talleres donde arreglar el coche de los austriacos y el de los irlandeses. El primero tenía roto el tubo de escape y la reparación costó unos 20 dólares y con el segundo tuvimos una suerte increíble ya que no sé como encontraron un juego de amortiguadores! Los del taller super simpáticos y en el rato que estuvimos esperando recibí un par de ofertas por Jarrita
![]()
Si por la noche hace un frío que pela, durante el día el calor es tremendo, así que una vez lo tuvimos todo listo decidimos poner rumbo hacia un lago que hay en el camino de la ruta del sur que por ahora es la que tomaremos.
A la salida se nos ha unido al convoy un equipo australiano así que incrementamos la diversidad de acentos con el inglés. Sospechosamente el acento que mejor entiendo es el de Alex
![]()
A las 6 llegamos al lago y tal y como lo teníamos planeado, nos bañamos y luego hicimos una excursión de un par de kilómetros a una montañita para ver la puesta de sol. Me debería haber traído un diccionario de sinónimos ya que los adjetivos se me están acabando y tengo la sensación que no hago más que repetir las palabras “fantástico”, “espectacular”, “precioso”…. Aunque, le busque los sinónimos que le busque, todo esto y más es lo que es. Que vistas! Y no creo que haya ninguna foto que lo pueda transmitir. El paisaje es casi lunar (aunque yo nunca he estado en luna, igual el próximo verano
) no hemos visto ningún arbol y todo son colinas y praderas (con una especie de hierba), plagadas de piedras de todos los tamaños. En las faldas de las colinas se distinguen algunas cabañas mongolas, son pequeños puntitos blancos y nunca hay más de dos o tres juntas. Es decir que realmente tienes la sensación de estar en medio de la nada.
Después de la excursión hicimos una cena conjunta y estuvimos hasta las tantas charlando y riendo. Aquí Alex mostró sus dotes de animador de la velada
![]()
Tampoco hay ninguna cámara que pueda reflejar la noche en Mongolia…
No lo he comentado hasta ahora pero una de las cosas que más nos preguntan es quién es el señor de la foto que llevamos en el parabrisas. Para los que no lo sepan es la foto de mi abuelo (la misma que hay en el apartado equipo), y si lo conocieran no les extrañaría en absoluto que él sea el presidente de honor de este equipo. Si a alguien me gustaría parecerme de mayor (aún me queda algo de tiempo), es a mi abuelo.
Por cierto añadir que mi abuelo esta enormemente agradecido a Álex por haberse apuntado conmigo a esta aventura, no veía muy clara la alternativa de ir con mi padre
.
Bueno, esto es todo por hoy, mañana os contaremos más!
Nos vemos en Ulan Bator!





- No hay artículos relacionados



Comentarios
No hay comentarios
Dejar un comentario